Bronquiectasia en asma grave

Cuando respirar se vuelve más difícil, 

entender marca la diferencia.

Bronquiectasias: ¿qué está pasando en tus pulmones?

Llevas tiempo con tos que no termina de irse.
Quizá aparecen infecciones una y otra vez, o notas que respirar ya no es como antes.

A veces los síntomas cambian, otras veces empeoran, y no siempre es fácil entender por qué.

Si te reconoces aquí, estás en el lugar correcto.

Muchas personas con bronquiectasias o con asma grave viven situaciones parecidas, aunque no siempre hayan recibido una explicación clara o completa sobre lo que les ocurre.

Aquí encontrarás información pensada para ayudarte a entender mejor tu salud respiratoria y reconocer señales importantes.

Para empezar,
queremos escucharte

Queremos saber qué sabes sobre tu enfermedad y qué ideas tienes sobre ella.

No hay respuestas buenas ni malas: tus respuestas nos ayudan a entender mejor qué información llega a los pacientes y qué dudas siguen existiendo.

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La bronquiectasia hace que las vías respiratorias se estrechen y se cicatricen.

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La bronquiectasia puede afectar solo a una zona del pulmón o a varias.

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La bronquiectasia es tratable.

4 / 8

Los cambios en el estilo de vida no influyen en la bronquiectasia.

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Una persona con bronquiectasia puede vivir tanto tiempo como alguien sin la enfermedad.

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Para diagnosticar la bronquiectasia basta con evaluar los síntomas.

7 / 8

La bronquiectasia es contagiosa.

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Una exacerbación ocurre cuando los síntomas empeoran durante uno o más días.

Tu puntación es

La puntuación media es 57%

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¿Qué son las bronquiectasias?

Las bronquiectasias son una enfermedad respiratoria crónica en la que los bronquios se dilatan y se inflaman de forma permanente.

Esto hace que el moco se acumule con más facilidad y que las infecciones respiratorias aparezcan con mayor frecuencia.

Con el tiempo, estas infecciones repetidas pueden dañar los pulmones y empeorar los síntomas si no se identifican y controlan adecuadamente. [1,2]

En España, un análisis de los datos nacionales de altas hospitalarias entre 2001 y 2015 identificó bronquiectasias en el 3% de las hospitalizaciones por asma, aumentando desde alrededor del 2% en 2001 hasta 4,5% en 2015. (4)

La prevalencia de bronquiectasias en América Latina entre adultos se estima en aproximadamente 0,5%–1% (3), aunque se reconoce que las cifras reales pueden ser mayores debido a limitaciones diagnósticas y a los patrones regionales de enfermedades infecciosas como la tuberculosis.

Una explicación visual sencilla para entender qué son las bronquiectasias y qué ocurre en los pulmones.

¿Sabías que...?

En entornos urbanos, la contaminación actúa como un factor de riesgo que puede empeorar tus síntomas.

Pequeños gestos que ayudan:

1.

Evita las zonas de tráfico intenso

Si puedes, elige calles secundarias y horas con menos coches.

2.

Consulta la calidad del aire

Antes de salir, consulta el índice de tu ciudad y ajusta tu plan si está alto.

3.

Ventila tu hogar adecuadamente

Mejor en horas de menor contaminación y evitando corrientes directas.

¿ES NORMAL?

Vivir con asma grave o bronquiectasias suele generar muchas dudas:

síntomas que se repiten, infecciones que vuelven o sensaciones que no sabes si son normales.

En este cuestionario te invitamos a comprobar...

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síntomas y señales de alerta

Lo que sientes.

¿Es normal tener tos con moco todos los días si tengo asma?

No. El asma suele producir tos seca. Si tienes tos productiva (con moco) diaria, podría ser un signo de bronquiectasias.

¿Es normal que mi asma no mejore aunque utilizo bien los inhaladores?

No. Si a pesar de un tratamiento correcto sigues con tos, infecciones frecuentes o empeoramientos repetidos, puede haber otra enfermedad respiratoria asociada, como las bronquiectasias, que requiere una evaluación específica.

¿Es normal tener “catarros” que me bajan siempre al pecho?

No. Cuando las infecciones respiratorias se repiten y afectan al pecho, especialmente con moco persistente, es importante estudiar si hay bronquiectasias.

¿Es normal que mi moco cambie de color o cantidad de repente?

No. Es un aviso de tu cuerpo. Si el moco pasa de claro a amarillo/verde, aumenta la cantidad o huele mal, podrías estar empezando una infección (exacerbación). Consulta a tu médico.

¿Es normal perder peso aunque no esté a dieta?

No. La pérdida de peso inexplicable en personas con problemas respiratorios crónicos no es normal. Es un signo que debe ser evaluado por tu especialista inmediatamente.

¿Es normal sentirme tan cansado, como si no tuviera energía?

Sí. es común. La tos crónica y la dificultad para respirar consumen mucha energía de tu cuerpo. Además, la mala calidad del sueño por la tos nocturna aumenta esta fatiga.

DIAGNÓSTICO

Lo que te dicen.

¿Es normal que mi radiografía salga bien aunque me sienta mal?

Sí. Las bronquiectasias muchas veces no se ven en una radiografía simple. Se necesita un TAC de Alta Resolución para verlas.

¿Es normal que nunca me hayan hecho un TAC si tengo problemas respiratorios desde hace años?

Depende. En personas con síntomas persistentes o infecciones repetidas, el TAC de alta resolución puede ser clave para descartar bronquiectasias.

¿Es normal llevar años así y pensar “que esto es lo que hay”?

No. Acostumbrarse a toser, tener moco o estar cansado no significa que sea normal. Muchas personas tardan años en recibir un diagnóstico correcto.

TRATAMIENTO Y VIDA DIARIA

Cómo vives.

¿Es normal sentir miedo o ansiedad por si me falta el aire?

Sí. Las enfermedades respiratorias crónicas generan ansiedad natural ante la sensación de ahogo. No estás exagerando; necesitas apoyo y un plan de acción claro para sentirte seguro.

¿Es normal necesitar antibióticos con frecuencia?

Depende. Si necesitas antibióticos con frecuencia, es fundamental revisar tu plan personalizado para reducir las infecciones y evitar que se conviertan en algo habitual.

Bronquiectasias y asma: CUANDO CONVIVEN

A lo largo del tiempo, el asma puede cambiar.


En algunas personas, una inflamación persistente de las vías respiratorias puede favorecer la aparición de bronquiectasias y hacer más difícil el control de los síntomas.

Este timeline muestra de forma sencilla cómo pueden evolucionar y relacionarse ambas enfermedades.


Asma

Inflamación de las vías respiratorias que provoca dificultad para respirar, tos y sensación de opresión en el pecho.
Los síntomas pueden variar con el tiempo y responder al tratamiento.


Asma persistente

Cuando la inflamación se mantiene de forma continua, los síntomas pueden empeorar y aparecer crisis más frecuentes o infecciones respiratorias repetidas.


Bronquiectasias

La inflamación y las infecciones repetidas pueden dañar los bronquios, que se dilatan de forma permanente.
Esto favorece la acumulación de moco y aumenta el riesgo de nuevas infecciones.


Cuando conviven

Cuando asma y bronquiectasias están presentes al mismo tiempo (Fenotipo Mixto), los síntomas suelen ser más persistentes y el control de la enfermedad puede ser más complejo.



Una guía visual para entender las diferencias, la coexistencia y cuándo consultar.

No todas las personas con asma desarrollan bronquiectasias. Pero reconocer cuándo ambas conviven es clave para un tratamiento adecuado. Identificar esta convivencia permite ajustar mejor el tratamiento y mejorar la calidad de vida.

BRONQUITIS Y BRONQUIECTASIAS:
¡NO LAS CONFUNDAs!

La bronquitis y las bronquiectasias son enfermedades de los bronquios, pero no son lo mismo.

BRONQUITIS

Enfermedad temporal

⦿ Inflamación temporal
⦿ Suele aparecer por infección o irritantes
⦿ Puede curarse con tratamiento

BRONQUIectasias

Enfermedad crónica

⦿ Dilatación permanente de los bronquios
⦿ Acumulación de moco
⦿ Infecciones repetidas
⦿ No se cura, pero se controla

15 Preguntas frecuentes

Respuestas claras a preguntas frecuentes sobre la enfermedad y su manejo.

No, la dilatación de los bronquios es permanente. Sin embargo, con tratamiento adecuado, seguimiento médico y fisioterapia respiratoria, los síntomas se pueden controlar muy bien y es posible llevar una vida activa y plena.

El asma suele provocar tos seca y variable. Las bronquiectasias suelen producir tos con moco de forma casi diaria. Cuando ambos síntomas conviven o el tratamiento del asma no mejora la tos con moco, es importante que tu especialista valore realizar un TAC de alta resolución.

Existen muchas causas. Las bronquiectasias pueden aparecer tras infecciones respiratorias graves (como neumonía), por problemas genéticos o por algunas enfermedades autoinmunes. También es frecuente que un asma grave mal controlada, con inflamación persistente durante años, favorezca su aparición.

No, la bronquiectasia en sí misma no es contagiosa, no se transmite de una persona a otra. Sin embargo, si tienes una infección respiratoria activa,  deben mantenerse las medidas habituales de higiene para evitar contagiar virus o bacterias.

En las bronquiectasias, los bronquios están dilatados y pierden parte de su capacidad natural para eliminar secreciones. El moco se acumula en estas zonas, se espesa y puede infectarse con más facilidad.

Parcialmente. Seguirás usando tus inhaladores para controlar el asma, pero las bronquiectasias requieren cuidados adicionales, especialmente fisioterapia respiratoria y medidas para evitar infecciones.

Sí. Muchas personas con asma y bronquiectasias pueden y deben mantenerse activas. El ejercicio ayuda a respirar mejor y a eliminar el moco, siempre que se adapte a tu capacidad y sigas las recomendaciones de tu equipo sanitario.

Tu cuerpo suele avisar. Debes estar alerta si notas un aumento del moco, cambios es su color (amarillo, verde o marrón),fiebre, malestar general o mayor dificultad para respirar de lo habitual.

No necesariamente. La evolución depende de muchos factores, como el control del asma, la prevención de infecciones y la constancia en los cuidados diarios. Un seguimiento adecuado puede frenar el avance de la enfermedad.

En general, el asma está bien controlada cuando los síntomas son poco frecuentes, no interrumpen tu vida diaria ni el sueño, y no necesitas medicación de rescate de forma habitual. Si tienes síntomas persistentes, crisis frecuentes o limitaciones en tu día a día, es importante revisar el control con tu especialista.

Claro, es completamente normal. Las enfermedades respiratorias crónicas pueden generar ansiedad, especialmente ante la sensación de falta de aire o el miedo a una nueva crisis. Pedir apoyo psicológico y tener un “Plan de Acción” claro te ayudará a tener mayor seguridad y control.

El cansancio persistente no debe normalizarse. Puede estar relacionado con la enfermedad respiratoria, la calidad del sueño o infecciones repetidas. El primer paso es hablarlo con tu equipo sanitario para revisar tu situación y plantear cambios en el tratamiento o en el cuidado diario.

Seguir el tratamiento indicado, aprender y practicar la fisioterapia respiratoria, evitar infecciones y acudir a revisiones periódicas. Tu papel activo es clave para mejorar tu calidad de vida.

Dar el paso empieza por informarte, entender tu enfermedad y contar con un plan claro. Aprender técnicas de fisioterapia respiratoria, mantener actividad física adaptada, prevenir infecciones y apoyarte en profesionales y asociaciones puede marcar una gran diferencia en tu calidad de vida.

Una asociación de pacientes puede ayudarte a entender mejor tu enfermedad, resolver dudas y tomar decisiones más informadas sobre tu cuidado. También te permite conectar con otras personas que conviven con asma y alergia respiratoria, participar en actividades de concienciación, colaborar en proyectos de investigación y formar parte de iniciativas territoriales para promover cambios reales en la atención y en la calidad del aire. Además, ofrece información y espacios de reflexión sobre temas clave como el impacto de la contaminación y el cambio climático en la salud respiratoria.

Señales y síntomas a tener en cuenta

⦿ Tos diaria con moco
⦿ Infecciones respiratorias frecuentes
⦿ Dificultad para respirar
⦿ Cansancio persistente

¿Cómo se diagnostican?

⦿ Pruebas de imagen
⦿ Función pulmonar
⦿ Estudios para identificar causa

El TAC de alta resolución es la prueba que permite confirmar el diagnóstico.

Tratamiento y control

⦿ Limpieza de vías respiratorias
⦿ Tratamiento de infecciones
⦿ Medicación para mejorar la respiración
⦿ Prevención y seguimiento médico

Señales y síntomas a tener en cuenta

Algunas señales pueden ayudar a reconocer cuándo los síntomas respiratorios necesitan una valoración más detallada.

⦿ Tos diaria con moco
⦿ Infecciones respiratorias frecuentes
⦿ Dificultad para respirar
⦿ Cansancio persistente
⦿ Fiebre y/o escalofríos

⦿ Producción de esputo/flema
⦿ Pérdida de sueño debido a la tos
⦿ Falta de aire
⦿ Pérdida de peso inexplicable y/o dolor en el pecho.

[1,2] referencias

Tratamiento y control

El tratamiento de las bronquiectasias se centra en controlar los síntomas, reducir las infecciones y proteger la función pulmonar. Para ello, pueden utilizarse diferentes estrategias adaptadas a cada persona y a la evolución de la enfermedad.

Técnicas de aclaramiento de vías respiratorias (limpieza del moco / secreciones)

  • Fisioterapia torácica / respiratoria: drenaje postural, percusión, drenaje autógeno, dispositivos vibratorios, chalecos oscilatorios [18].
  • Técnicas de respiración — ciclos activos, espiración forzada, ejercicios para facilitar la expectoración [18].
  • Hidratación adecuada — beber suficiente agua para mantener la mucosidad más fluida [18].
  • Antibióticos orales para brotes leves o moderados [18][19].
  • Antibióticos intravenosos para infecciones graves o resistentes [19].
  • Antibióticos inhalados a largo plazo para colonización crónica (p. ej., Pseudomonas) y exacerbaciones repetidas [20].
  • Antibióticos orales de mantenimiento cuando hay exacerbaciones frecuentes [20].
  • Broncodilatadores inhalados — cuando existe obstrucción [19].
  • Mucolíticos — ayudan a diluir la mucosidad espesa [18].
  • Corticoides inhalados en pacientes con asma asociado o hiperreactividad bronquial y niveles altos de eosinofilos [21].
  • Brensocatib: un tratamiento antiinflamatorio oral que ayuda en la bronquiectasia al reducir la inflamación pulmonar mediada por neutrófilos, disminuyendo así las exacerbaciones y las infecciones respiratorias [21].
  • Vacunas (gripe, neumococo) para prevenir infecciones respiratorias [22].
  • Estilo de vida saludable: evitar tabaco, contaminación, buena nutrición e hidratación [19].
  • Cirugía (resección pulmonar) para bronquiectasias localizadas o complicaciones persistentes [23].
  • Oxigenoterapia en pacientes con bajos niveles de oxígeno [22].
  • Trasplante pulmonar en casos muy avanzados [19].

En este «plan de acción diario» podrás encontrar pequeñas acciones diarias que pueden ayudarte a cuidar tus pulmones y prevenir empeoramientos.

CAUSAS, FACTORES DE RIESGO Y PREVENCIÓN

Las bronquiectasias pueden aparecer por diferentes causas y factores que afectan a la salud pulmonar. Conocerlos ayuda a comprender mejor la enfermedad y a identificar situaciones que pueden empeorar los síntomas.

Las bronquiectasias pueden tener múltiples causas.

Pueden originarse por infecciones graves [4,5], enfermedades genéticas, inmunodeficiencias o procesos inflamatorios crónicos.

Entre las causas más frecuentes se encuentran infecciones como tuberculosis o neumonía, trastornos genéticos como la fibrosis quística [15], la discinesia ciliar primaria [6] o la deficiencia de alfa-1 antitripsina [3], además de inmunodeficiencias primarias [3].

También pueden asociarse a otras condiciones como la enfermedad pulmonar por micobacterias no tuberculosas (NTM) [14], la rinosinusitis crónica [11, 12] o la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) [13].

Históricamente se consideraban una “enfermedad rara”, pero hoy se sabe que es la tercera enfermedad pulmonar crónica más común del mundo, después del asma y la EPOC [1].

Sí. El asma presenta una frecuencia elevada como comorbilidad en bronquiectasias. Por su parte, la EPOC puede coexistir y compartir síntomas, aunque es una enfermedad distinta [9, 10].

La evidencia científica muestra que la exposición prolongada a contaminantes del aire (como partículas en suspensión u ozono) se asocia con disminución de la función pulmonar, mayor inflamación de las vías respiratorias e incremento de síntomas respiratorios. En personas con asma u otras condiciones respiratorias, la contaminación no solo actúa como factor de riesgo, sino que empeora los síntomas y favorece las exacerbaciones [29].

La prevención empieza por proteger los pulmones frente a la contaminación ambiental, especialmente en entornos urbanos. A nivel individual, es útil evitar zonas con mucho tráfico, ventilar adecuadamente los espacios interiores y reducir el tiempo al aire libre en días de alta contaminación. Sin embargo, estas medidas no son suficientes por sí solas; se necesitan políticas públicas activas, como mejorar el transporte público y usar energías limpias, para proteger realmente la salud de la población [29].

Palabras clave de la bronquiectasia

Te compartimos algunos términos que pueden aparecer en consultas o informes médicos, explicados de forma sencilla para ayudarte a entender mejor la bronquiectasia.

Haz clic en cada término para ver su explicación:

Enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias que provoca dificultad para respirar, tos y sensación de opresión en el pecho.
Dilatación permanente de los bronquios que favorece la acumulación de moco y las infecciones respiratorias.
Moco que se expulsa al toser.
Tos acompañada de moco. A diferencia de la tos seca típica del asma, puede ser un signo de bronquiectasias.
Aparición repetida de infecciones respiratorias a lo largo del tiempo.
Periodo en el que los síntomas empeoran de forma clara (más tos, más moco, fiebre o dificultad para respirar) y suele requerir cambios en el tratamiento.
Hinchazón persistente de los bronquios. Cuando se mantiene en el tiempo (por ejemplo, en asma mal controlada), puede dañar las paredes bronquiales y favorecer la aparición de bronquiectasias.
“Pelitos” microscópicos que recubren los bronquios y ayudan a barrer el moco. En las bronquiectasias pueden estar dañados y no funcionar correctamente.
Exámenes, como la espirometría, que miden cuánto aire entra y sale de los pulmones y con qué rapidez. Ayudan a valorar obstrucción, pero no confirman bronquiectasias por sí solas.
Prueba de imagen necesaria para confirmar el diagnóstico de bronquiectasias. Permite ver los bronquios con mucho más detalle que una radiografía.
Análisis de una muestra de moco para identificar la bacteria causante de una infección y seleccionar el antibiótico más adecuado.
Medicamento, habitualmente en inhalador, que relaja y abre los bronquios rápidamente, facilitando la respiración.
Medicamentos antiinflamatorios de uso diario para controlar el asma y reducir la inflamación de los bronquios. No son lo mismo que los corticoides orales (en pastillas).
Conjunto de técnicas destinadas a movilizar, despegar y expulsar el moco de los bronquios.
Documento personalizado que indica cómo manejar la enfermedad en el día a día y qué hacer ante un empeoramiento de los síntomas, aportando seguridad y control al paciente.

Este documento resume de forma clara y visual la información básica sobre las bronquiectasias.

Es un recurso pensado para consultar con calma, compartir o llevar a tu consulta médica.

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